- fab fa-facebook
- fab fa-square-x-twitter
- fab fa-youtube
- fab fa-square-instagram
- fas fa-phone-flip
- Item 2
- Item 3
Comprender, prevenir y manejar los problemas que pueda generar.
Para comprender mejor qué es la diástasis abdominal, vamos a hablar un poco de la zona afectada y de su función, y luego entraremos en los problemas que pueden generarse y cómo solucionarlos.
Qué es y para qué sirve el músculo recto abdominal
De entre los varios músculos situados en el abdomen, nos centraremos en el “recto”, un músculo par formado por dos secciones grandes y planas.
Es el más superficial de la zona y, como veis en la imagen inferior, transcurre en vertical (entre las costillas y el suelo pélvico) por la parte frontal del cuerpo. Nace en la parte superior del pubis, y está sujeto a ella por un pequeño tendón.

Cada una de las dos secciones del recto abdominal está dividida a su vez en tres o cuatro segmentos horizontales (unidos entre sí por tendones) que, al ejercitarse, generan las famosas “tabletas” que tanta gente exhibe.
Es un músculo de gran importancia, porque contribuye, entre otras cosas a:
• sostener el cuerpo erguido
• facilitar la flexión de la columna
• mantener los órganos internos en su sitio
• expulsar los contenidos abdominales (orina y heces)
• favorecer la respiración
• posibilitar el parto
Ambos rectos están cubiertos por una fascia (tejido conectivo que envuelve los músculos a modo de bolsa, y permite una movilidad libre y sin fricciones). La fascia central, entre la sección izquierda y la derecha, es especialmente rica en colágeno y se conoce como “línea alba abdominal”.
El término “diástasis” (del griego lejanía, distancia) abdominal o de rectos identifica la distensión anormal (y a veces ruptura) en general superior a los 2 cm, de esa línea alba, en toda su longitud (abierta) o solo en alguna de sus secciones. Aparte del efecto estético de hacer el vientre fláccido y descolgarlo, y la aparición de pequeños bultos al hacer determinados movimientos (la fascia ya no puede cumplir su función), la diástasis puede complicar severamente la actividad diaria. Al estar parcialmente inhabilitado el recto abdominal en sus funciones, se pueden generar:
Si bien en general se detecta a simple vista o con una exploración manual, se aconseja realizar una valoración más exacta de su alcance mediante una ecografía musculoesquelética.
• problemas digestivos (gases, estreñimiento, malas digestiones, …)
• pequeñas hernias
• problemas para estabilizar el cuerpo correctamente
• dolores de espalda, de pelvis, lumbares, pélvicos
• pequeñas pérdidas de orina al toser
• algunas dificultades para realizar con naturalidad ciertas tareas habituales (levantar algo, caminar con soltura, …)
• abdomen incompetente
• flacidez
• disfunciones del suelo pélvico


Aunque la incidencia es alta, no estamos ante un problema exclusivo de embarazadas.
Para llegar a esta situación hay distintos factores de riesgo, que afectan tanto a hombres como a mujeres, y que deben contemplarse y prevenirse en la medida que sea posible, como:
-No abusar del ejercicio abdominal exagerado y/o las flexiones
-No forzar la zona de manera continuada en ciertos trabajos, y/o ejercitarla debidamente para contrarrestar el esfuerzo
-Tratar la tos o los vómitos persistentes
-Evitar el aumento de peso
El factor de riesgo por excelencia es el embarazo. La distensión natural de los tejidos abdominales para adaptarse a las nuevas necesidades de espacio, provoca que se debiliten los tejidos conectivos. Para crear ese espacio extra, ambas secciones del músculo se van separando en la zona central, para dejar que el bebé ocupe su sitio. La consecuencia es que la línea alba se va estirando hacia los lados y debilitándose.
Por ello, la diástasis suele aparecer tras el parto o ya en el último trimestre, y acrecentarse al dar a luz por el esfuerzo muscular añadido al “empujar”. Aunque en general en las semanas siguientes la línea alba, que es muy elástica, va volviendo a su formato original, en ocasiones la distensión no se soluciona por sí misma (provocando la diástasis), y suele empeorar con posteriores embarazos.
En muchas ocasiones, esa «tripita» o flacidez abdominal en el postparto no es más que un signo de una diástasis abdominal.
Aparte de evitar los factores de riesgo que hemos mencionado antes, o al menos controlarlos debidamente, el objetivo es no afectar a la integridad de nuestra línea alba. Por ejemplo, acostumbrarse a levantarse de la cama girando sobre un lado e impulsándose con los brazos, evitará en muchos casos una presión innecesaria para la zona abdominal. Para una buena prevención, hay una serie de ejercicios específicos para fortalecerla, fáciles de realizar en casa, y que puedes consultar con tu fisio, en los que intervienen tanto los movimientos como la respiración. También te aconsejará sobre lo que debes evitar.

Es muy importante «entrenar» el abdomen para los cambios que va a experimentar. Para ello, existen actividades específicas destinadas a prevenir este problema, y a fortalecer tanto la zona abdominal en general como el suelo pélvico (el core). Este trabajo redundará en una mejor aptitud física para llevar el embarazo, y facilitará un mejor parto y post-parto.
Deben ser dirigidas por un profesional titulado (fisioterapeuta ) con formación concreta en fisioterapia pre y post parto (y también los ejercicios basados en pilates, o la gimnasia abdominal hipopresiva), para garantizar además un correcto seguimiento de la propiocepción y control del esfuerzo sobre toda la musculatura abdominal, que es muy importante (oblicuo interno y externo y sobre todo transverso abdominal).
Como profesionales, no recomendamos acudir a los tutoriales online, ya que no contemplan las circunstancias físicas personales y, en algunos casos, pueden resultar contraproducentes. Recuerda que tratándose de salud, siempre hay que contemplar y valorar la fisiología y condicionantes individuales.
¿Qué hago si creo que tengo diástasis? Lo primero sería una revisión médica y/o ginecológica, y una valoración fisioterapéutica y ecográfica. Después, ya se puede comenzar la rehabilitación.
En Clínica iPhysio tenemos profesionales fisioterapeutas especializados en suelo pélvico, preparación al embarazo y postparto .
El tratamiento correcto de la diástasis debe confiarse exclusivamente a un profesional fisioterapeuta, titulado y con formación específica y experiencia en este problema, y en el abordaje general del suelo pélvico.
Se trabaja la flacidez, el dolor lumbopélvico, la incompetencia abdominal y control diafragmático, además de procurar una correcta activación del transverso del abdomen y su coordinación con el suelo pélvico.
Lo importante en este caso, no es la distancia entre los rectos abdominales, es decir los centímetros de separación, sino la funcionalidad del abdomen en el día a día. En casos más extremos, se contempla el recurso a la cirugía, por ejemplo si aparece una hernia o para realizar una abdominoplastia.
Una vez más, llamamos la atención sobre no seguir tratamientos de tutoriales, que son generalistas y no contemplan en absoluto ni las necesidades personales, ni el alcance de la lesión individual, ni la propia evolución.
Hay que tener en cuenta que, en muchos casos, los hipopresivos no activan la musculatura de este abdomen ni ponen en tensión esa línea alba, por lo que no sirven como tratamiento; de ahí la importancia de la individualización del tratamiento y la utilización de ejercicios correctos en cada caso.

Si crees que necesitas asesoramiento, evaluación y/o ayuda con un problema, de los que tratamos. Te recordamos que estos tratamientos debe estar pautados y dirigidos por profesionales titulados especializados. No recurras a tutoriales, videos y consejos de redes sociales o Inteligencia Artificial. Acude a especialistas como los que encontrarás, en Clínica IPHYSIO THERAPY con una dilatada experiencia profesional en Fisioterapia General, Deportiva y Traumatológica, Nutrición Deportiva, Dietética, y Biomecánica Deportiva etc.. altamente cualificados y facultados para evaluar, examinar y tratar. Porque cimentamos nuestro trabajo por tu salud en tres pilares: atención, respeto y cumplimiento de la normativa sanitaria.
CALLE ANGEL DEL ALCAZAR, 68.
45600, TALAVERA DE LA REINA,
TOLEDO
