caerse lesiones y precaucionesCaerse. Lesiones, riesgos y precauciones. 

Muchas caídas no provocan lesiones, y no afectan más allá del amor propio, pero en ocasiones, más de las que parece, las consecuencias pueden llegar en forma de lesión leve o incluso grave, sobre todo en personas mayores: en España, más de la mitad de los mayores manifiesta miedo a caerse, y casi el 20% ha sufrido al menos una (las más afectadas son las mujeres).

Según cómo se produzca la caída, y el gesto que se haya hecho para tratar de evitarla o al menos amortiguarla, hablaríamos ya de contusiones severas, de fracturas de huesos (muñeca, brazo, tobillo, cadera) y de posibles lesiones en la cabeza. Pensemos que en general se cae de costado o de espaldas, y que se suelen poner las manos por delante, así que estaríamos ante más de una posible lesión.

Factores de riesgo

caerse lesiones y precaucionesAparte de una pérdida accidental del equilibrio (por ejemplo, tropezar o resbalar por algo que no está bajo nuestro control), pueden concurrir una serie de factores de riesgo que se deben vigilar:

musculatura débil en las piernas,
dificultad previa para caminar,
– pérdida de masa ósea (osteoporosis),
– ciertos medicamentos que podrían afectar a la estabilidad o producir mareos,
– problemas de visión,
calzado inapropiado o, por supuesto,
– moverse en un entorno “accidentado” (que sí está bajo nuestro control) que facilite tropezar (alfombras, escalones, trastos en el suelo, muebles bajos, …) o resbalarse (tipo de material, encerados, líquidos o restos orgánicos, …).

en general se cae de costado o de espaldas, y se suelen poner las manos por delante, así que estaríamos ante más de una posible lesión.

Precauciones

Evitar una caída al 100% es complicado, lo sabemos, y habría que estar alerta de forma permanente. Pero sí hay algunas medidas de precaución que pueden tomarse para minimizar riesgos como:

caerse lesiones y precauciones

eliminar todo aquello con lo que se podría tropezar,
– no utilizar un calzado que facilite la torcedura del tobillo y la pérdida del equilibrio,
– instalar barras de apoyo en las duchas por posibles resbalones (diríamos que esto es prioritario),
– caminar cerca de las barandillas (incluso utilizarlas) en las escaleras,
– tener una buena iluminación,
– fortalecer las piernas,
– mejorar el equilibrio, …

Estas medidas son realmente importantes en el caso de las personas mayores, ya que por sus especiales circunstancias a veces pueden ser reacias a moverse o salir por miedo a caerse, y este factor solo contribuye a un deterioro de su forma física y a un aumento, precisamente, del riesgo de caída.

Tu fisioterapeuta puede ayudarte, valorando por ejemplo la fortaleza y resistencia de tus músculos y tu propiocepción, y dándote las pautas y tratamientos necesarios para mejorarlas, si es necesario.

Acude SIEMPRE a un fisioterapeuta COLEGIADO.

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